Se trata de la segunda vez que sucede. En 2002 el agua bajó
tanto de nivel que podía caminarse incluso en el interior de la construcción,
informa The Associated Press.
"La gente le hizo mucha fiesta. Venían a comer, a
convivir, había negocio, yo les vendía la mojarra frita, hacían procesiones
rodeando la iglesia", recuerda Mendoza.
Mide 61 metros de largo por 14 de ancho y sus muros tienen
diez metros de alto. El campanario de su fachada mide 16 metros.
"La iglesia se abandonó a raíz de las grandes pestes de
1773-1776", dijo a The Associated Press el arquitecto Carlos Navarrete,
que trabajó para las autoridades mexicanas en un informe sobre los restos que
serían cubiertos por el agua en los primeros meses de 1966, una vez concluida
la construcción de la presa.
Dependía del cercano convento de Tecpatán, fundado en 1564,
y Navarrete cree que, debido a las coincidencias arquitectónicas, es obra del
mismo constructor y muy cercana en el tiempo. Su importancia se derivaba de
estar ubicada en el camino real de Chiapas, diseñado por los conquistadores
españoles y que se mantuvo en uso hasta el siglo XX.
"En aquel momento aún encontramos la madera del coro y
de las vigas del techo. También un gran osario de los fallecidos durante la
peste que despobló la zona", recordó Navarrete. "Fue una iglesia
construida pensando que aquel podría ser un gran centro poblacional, pero nunca
llegó a serlo. Probablemente ni siquiera llegó a tener cura de fijo, solo
recibía visitas de enviados desde Tecpatán".
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