jueves, 3 de diciembre de 2020

CORRUPCIÓN IMPUNIDAD, ENRIQUCEN AL MAESTRO IVAN



• El Jamones, nuevo Coordinador de Vehículos en Ecatepec

• Martínez Celis, pelele del general Chávez

• Nayeli González Fabela, sin comprar bolero, se sacó la lotería


Por PEPE GUARDIAN


De enriquecimiento ilícito podrían acusar al maestro Iván Jacobo Martínez Gutiérrez, quien cuenta con un negro historial en la Policía de Investigación, donde gracias a la corrupción e impunidad que hay en esta área, se ha enriquecido de manera grosera e insultante, sin que nadie lo llame a cuentas en la Fiscalía General de Justicia del estado de México. Sin duda, salpica dinero sucio.

Mientras que altos mandos como Martínez Gutiérrez gozan de las mieles de la corrupción y la impunidad, otros altos mandos de la dependencia han sido ejecutados como los comandantes José Luis Mendoza Espinoza e Israel Sotelo Corona, entre otros, quienes han sido blanco de la maña que domina y predomina en el estado de México, principalmente en la zona sur y Valle de México, donde predomina el narco y aún los huachicoleros. 

Quienes lo conocen, saben que desde hace cuatro años en que el maestro de la corrupción Iván Jacobo Martínez Gutiérrez fue designado comisario general de la entonces policía ministerial del Estado de México, proliferó el desorden, el caos dentro de la institución, tanto que fue infiltrada por la delincuencia organizada, la cual pronto a sangre y fuego impuso su ley. El dinero tapó la boca a los altos mandos de una corporación que está marcada por la turbulencia de la corrupción, el abuso y la omisión. Tras las ejecuciones de altos mandos de la Policía de Investigación, Martínez Gutiérrez ha sido señalado en repetidas ocasiones como el principal “pelafustán y ave de mal agüero” que lleva la batuta de esta nefasta corporación. Martínez Gutiérrez está señalado por su propia gente de confianza de recibir millones de pesos a través de los mañosos del sur y los huachicoleros asentados, principalmente, en el Valle de México, de ahí que el ahora coordinador general de la Policía de Investigación (PDI), se da grandes lujos que antes no pudo darse por ser un gris agente del ministerio público. Quienes lo conocen, su propia gente de confianza, sabe de sus frecuentes viajes a Las Vegas, además de ser propietario de hoteles y gasolineras, aseguran que los comandantes Bertín Gutiérrez Gutiérrez y Carlos Venta Betancourt, sus principales incondicionales, también están metidos en este mar de corrupción, abuso e impunidad.

 

LLEGÓ EL JAMONES


Sin embargo, la mafia policiaca al interior de la FGJEM, sigue creciendo, el pasado 25 de noviembre llegó a Ecatepec -desempacado de Toluca-, Ricardo López Figueroa, El Jamones, como coordinador de la Fiscalía Especializada del Delito de Robo de Vehículos en el Valle de México, plaza y delito que genera millonarias ganancias a quienes ocupan estos cargos. Aunque el nombramiento cayó como bomba, no hubo de otra más que alinearse y rendir pleitesía al Jamones, quien sabe que su trabajo estará bajo la lupa, pero entiende que mientras esté su protector Martínez Gutiérrez, los millones de pesos –dinero sucio producto de extorsiones y bailes- que genera la corrupción en este cargo, la mafia policiaca se consolida. En la corporación hay una consigna certera, que señala: “Los pescados se pudren por la cabeza y no por la cola”.


LA MISMA VAINA


Otra historia similar de terror, abuso e impunidad, ocurre en la Secretaría de Seguridad del Estado de México (SSEM), donde la salida de Maribel Cervantes Guerrero, de nada sirvió; aseguran que la dependencia, cuyo nuevo titular es Rodrigo Martínez Celis, fue hechizado por los millones de pesos que deja de ganancia la sagrada corrupción y, quien manda y parte el queso sigue siendo el general Sergio Hernando Chávez García, subsecretario de la policía estatal. Desde que estuvo Maribel Cervantes en el cargo, todo el mundo sabía que quien gritaba y tronaba los dedos era el general Chávez García, por ello, es que el nuevo secretario, a dos meses de haber asumido el cargo, no ha hecho nada por limpiar el cochinero que dejó Maribel en áreas como la Dirección General de Combate al Robo de Vehículos y Transporte; Inteligencia y principalmente en la Dirección General de Seguridad Pública y Tránsito del Estado de México (DGSPyTEM), áreas donde la corrupción ha dejado raíces.

Ante esta situación Rodrigo Martínez Celis está atado de manos, se le considera como otro pelele más del general Chávez, dado que se le ha visto incapaz de presentar un plan, una estrategia, un programa para combatir la inseguridad en el Estado de México, donde sin duda, quien habrá de pagar los plastos rotos, será el gobernador Alfredo del Mazo Maza en la próxima elección de junio de 2021, donde los mexiquenses habrán de elegir 125 alcaldes y la conformación del Congreso local. Se espera que en las urnas, el pueblo se haga justicia con su propia mano. 

Hasta el momento, el único cambio importante que ha realizado Martínez Celis en "su" dependencia ha sido el de Carlos Francisco Ramírez Alpízar, designado director del Unidad de Vinculación, Comunicación Social y Relaciones Públicas, quien sustituyó en ese cargo a Carlos Lortia Vera. Ramírez Alpízar llegó a la dependencia el pasado 3 de noviembre, pero fue hasta el día 17 cuando se llevó a cabo la entrega- recepción. De Ramírez Alpízar se sabe que fue jefe de Comunicación Social en la Secretaria de Gobernación, pero en la SSEM será una tarea titánica limpiar la imagen de una dependencia que está podrida en su estructura, aunque con boletines será imposible solucionar y limpiar el problema de corrupción e impunidad que enfrenta su jefe. 


AMO Y SEÑOR


Todo lo anterior quedó demostrado hace días, cuando el empoderado general Chávez García, Amo y Señor de la SSEM, firmó el oficio de la nueva Coordinadora de Tránsito en el Valle de México -cargo que por cierto recayó en otra consentida de los jefes-, lo cual permite afirmar que en la corporación no cuenta para nada la experiencia del personal para ocupar cargos de primer nivel, y más en la Policía de Tránsito, dado que en esta ocasión la inspectora General Nayeli González Fabela, surgida de la Dirección General de Combate al Robo de Vehículos y Transporte en Toluca, consentida del director Enrique Bravo Chew, se sacó la lotería sin comprar boleto. Para nadie es desconocido que la Policía de Tránsito en el Valle de México es un filón de oro, si alguien lo duda que le pregunten a la policía segundo Ivonne Noemí Méndez Velásquez, auténtica rata, quien solo duró una semana como "encargada" de la citada coordinación tras el bochornoso escándalo donde se vieran involucradas la anterior coordinadora Alda Gisela López Ortiz y la jefa de Servicios de nombre Juana Elizabeth Aguilar Monzalvo, donde hubo jaloneos, cachetadas, mentadas de madre y, sobre todo,  fuertes "piquetes de ojos", hechos ocurridos al interior del Agrupamiento de Tránsito Metropolitano la madrugada del pasado viernes 13 de noviembre. Afirman que el general Chávez García es el responsable de alimentar toda esta podredumbre en la Secretaria de Seguridad.

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