Ecatepec, Edomex. - Pese a haberse contagiado de COVID-19, el médico interno de Pregrado Jorge Alejandro López Rivas fue obligado a continuar con su servicio en el Hospital General de Ecatepec “José María Rodríguez”, y después de 20 días de haberse agravado su condición, murió.
El hecho fue dado a conocer mediante un documento por sus compañeros de la Facultad de Estudios Superiores (FES) Iztacala de la UNAM, del Instituto Politécnico Nacional (IPN), y de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEM) adscritos a esta unidad.
Ellos compartieron que su compañero falleció este lunes 4 de
enero, por la falta de equipo y diversas irregularidades cometidas en su
contra, mientras realizó sus servicios en la unidad perteneciente al Instituto
de Salud del Estado de México (ISEM).
“Durante la rotación en el servicio de urgencias, en
diversas ocasiones entró a reanimar y tomar muestras de pacientes sospechosos
de SARS-COV2, por indicación de un superior en turno sin contar con el equipo
mínimo indispensable (guantes, cubrebocas, bata, etc.)”. señala el texto.
Explicaron que López Rivas presentó los primeros síntomas
relacionados con el coronavirus el pasado 12 de diciembre y que a pesar de
haberlo notificado, fue ignorado y le insistieron a continuar con sus guardias.
Días después de continuar con diarrea, cefalea, mialgias,
artralgias, anosmia, ageusia, el médico acudió a una valoración médica, pero al
no presentar fiebre en ese momento, el médico encargado de su servicio
consideró que “NO SE VEÍA TAN MAL”.
Para el 18 de diciembre, señala la misiva, el cuadro clínico
de Jorge Alejandro empeoró, pero para validarle una incapacidad era necesario
contar con los resultados positivos de la prueba PCR, de lo contrario su
ausencia sería considerada un incumplimiento a su labor.
Finalmente, el 21 de diciembre el estado de salud del médico
le impidió continuar con sus actividades, por lo que dejó de asistir y el
pasado lunes volvió muy grave a este mismo hospital.
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