Quizá por eso una de las precandidatas, la secretaria de
Educación y senadora con licencia, Ana Lilia Herrera, es absolutamente
cuidadosa al afirmar que las encuestas son sólo una fotografía del momento y
hay que trabajar para lograr el triunfo.
Ayer El Financiero publicó una encuesta en la que el voto de
los mexiquenses favorece, con el 32 por ciento, al PRI, pero estos resultados
son diferentes de acuerdo con el nombre que se elija para la contienda.
En la encuesta, el diputado Alfredo del Mazo, quien después
de que se aprobó el presupuesto dijo estar listo para la contienda en el Estado
de México, tiene un 49 por ciento de la intención del voto entre los aspirantes
priistas.
Sin embargo, al igual que hace seis años, le pesa su
parentesco con el presidente Enrique Peña Nieto. Antes porque era el gobernador
de esa entidad y posible candidato presidencial, y ahora porque es Presidente
de la República y se ha reducido de manera importante su nivel de aceptación.
Ana Lilia Herrera está en un lejano segundo lugar entre los
simpatizantes del PRI, con 10 puntos, pero puede tener un crecimiento
importante debido a que su nivel de conocimiento es de 33 por ciento.
La secretaria de Educación, consciente de la dificultad que
puede significar esta elección, asegura que el PRI es un partido fuerte que
llega unido a la elección, y advierte que no deben perder el piso con la
encuesta de El Financiero.
Respecto a la posibilidad de un frente opositor conformado
por el PAN, PRD, MC y otros partidos, Ana Lilia Herrera acota que lo importante
no es ganar para lograr el poder por el poder, sino realmente gobernar para la
gente.
Cuidadosa, manifiesta que respeta esas intenciones de la
oposición, pero recuerda que el Estado de México es la entidad más poblada del
país y donde habita gente de todos los confines de la República, por lo tanto
requiere de entrega y trabajo de sus gobernantes.
A la pregunta de si buscará la candidatura de su partido, la
senadora con licencia responde que sería un honor para ella, y asegura que es
mujer de trabajo y que quiere lo mejor para su estado, por lo que lo
consideraría un enorme reto y oportunidad para trabajar con honestidad.
Las definiciones de candidaturas se darán a principios del
próximo año, no sólo para el Estado de México, sino también para Coahuila y
Nayarit. Las tres entidades son gobernadas por el PRI y no hay duda de cuál es
la que tiene mayor trascendencia.
El Estado de México además de ser la entidad más poblada del
país, es la que ha tenido un priismo más organizado y disciplinado, por lo que
perder en ese estado podría resquebrajar al tricolor, y al ser la entidad del
Presidente de la República, lo debilitaría hacia la sucesión presidencial.
La posibilidad de la alianza opositora, cada vez se
desdibuja más, ya que el PRD tiene una fuerte división interna y la corriente
ADN, que lidera Héctor Bautista, está en contra de que se lleve a cabo.
Pero si el PRI se equivoca en la elección de su candidato
los resultados favorables que tuvo en esta encuesta pueden cambiar y esto lo
pondría en la antesala de perder la elección presidencial.
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